Clínica Tara
Primero el correo y la identidad. Lo demás, después.
- Doble factor sin excepciones
- Políticas propias de phishing
- Métodos de acceso inseguros, bloqueados
- Externos autenticados
- Por tandas, no de golpe
Lo que había debajo
El detonante no fue una auditoría: fue un ataque. El entorno de la clínica había sufrido ataques recientes de phishing y suplantación de identidad, sobre 54 licencias de Microsoft 365 —46 Empresa Básico, 7 Standard y 1 Exchange Online— pensadas para trabajar, no para aguantar.
Y en una clínica, lo que hay dentro del correo y de los archivos no es documentación cualquiera.
Lo que montamos
Un recorrido por fases, no un megaproyecto. La primera tanda cierra primero lo que está ardiendo: políticas propias frente a spam, malware y phishing, autenticación reforzada con doble factor para usuarios y externos, y bloqueo de los métodos de autenticación inseguros — en cuatro pasos: análisis, definición de políticas, implementación y validación.
La segunda tanda amplía después a OneDrive, Teams y SharePoint, con acceso adaptado por perfiles y protección de los datos en dispositivos personales, incluido el borrado remoto de lo corporativo y solo de lo corporativo.
Cómo quedó
El plan está diseñado para que la primera tanda se pueda hacer ya y la segunda no obligue a rehacer nada de lo anterior.
Y deja resuelto el requisito previo del que casi nadie habla: mientras el correo y la identidad sigan abiertos, y los datos de la clínica se puedan abrir desde móviles que nadie gestiona, no hay conversación que tener sobre meter IA cerca de la información de un paciente.